Ansiedad y estrés en perros

Ansiedad y estrés en perros: causas, tipos y soluciones para su bienestar

En Dogelthy entendemos que tu perro no solo es tu mejor amigo, sino parte de tu familia. Por eso, cuando lo ves inquieto, tembloroso o con conductas inusuales, es natural preocuparte. La ansiedad y el estrés en perros son más comunes de lo que creemos y pueden impactar directamente en su calidad de vida.

A continuación, te explicamos todo lo que necesitas saber sobre el estrés y la ansiedad en perros: cómo identificarlos, qué tipos existen, y cómo puedes apoyarlo con cambios en el entorno, rutinas más conscientes, y productos formulados para su bienestar.

¿Qué son la ansiedad y el estrés en perros?

La ansiedad y el estrés en perros suelen confundirse, pero no son lo mismo. El estrés es una respuesta fisiológica y conductual natural y temporal ante algún estímulo específico, como un ruido fuerte, una visita inesperada o un cambio puntual en el entorno. Esta respuesta aparece como un mecanismo de adaptación y tiende a disminuir una vez que el estímulo desaparece.

En cambio, la ansiedad es un estado emocional más persistente, que puede mantenerse en el tiempo y presentarse incluso en ausencia del estímulo original.

Un perro estresado reacciona ante lo que está ocurriendo en ese momento, mientras que un perro ansioso anticipa situaciones percibidas como negativas, lo que genera inquietud constante, miedo o conductas repetitivas. Ambos estados requieren atención, pero la ansiedad suele requerir un abordaje más integral, para apoyar al perro a recuperar su equilibrio emocional.


Causas y tipos de ansiedad y estrés en perros


La ansiedad y el estrés en los perros no surgen de la nada,  generalmente se desarrollan como una respuesta emocional y conductual ante estímulos, contextos o experiencias que el animal percibe como demandantes o adversas.


Esta puede originarse por factores como una socialización insuficiente durante la etapa de cachorro, experiencias negativas previas, cambios abruptos en el entorno o rutinas poco predecibles. También pueden influir aspectos como el vínculo excesivamente dependiente con su tutor, la exposición a ruidos intensos, la falta de estimulación física y mental, y periodos prolongados de inactividad o aburrimiento.  


Es importante considerar que cada perro responde de manera individual, ya que influyen variables como la genética, el temperamento, la edad y el historial clínico. A continuación, se describen los tipos de ansiedad y estrés más comunes en perros, así como las formas en que suelen manifestarse en el día a día. 

Ansiedad y estrés en perros

Ruido fuerte: truenos, pirotecnia y otros sonidos inesperados


Uno de los detonantes más frecuentes de estrés y ansiedad en perros es la exposición a ruidos intensos, súbitos y repentinos. Esto incluye tormentas eléctricas, pirotecnia, motores, alarmas y ruidos de construcción, entre otros.


Cuando estos ruidos se presentan, algunos perros pueden esconderse bajo muebles, jadear intensamente, temblar, babear, ladrar descontroladamente o incluso intentar escapar.  Estas respuestas están relacionadas con la activación de mecanismos fisiológicos de alerta y pueden variar en intensidad según el temperamento, la experiencia previa y la sensibilidad individual del perro.


La ansiedad por ruido suele intensificarse  con el tiempo si no se identifica y maneja de forma adecuada, suele recomendarse un abordaje progresivo, que incluya la creación de espacios seguros, el manejo del entorno y, cuando es pertinente, protocolos de desensibilización gradual, siempre bajo la orientación de un médico veterinario o un profesional en comportamiento animal.



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¿Qué puedes hacer?


  • Prepara un lugar seguro: Habilita un espacio donde tu perro pueda resguardarse de forma voluntaria,  se sienta protegido, idealmente lejos de ventanas, puertas o fuentes directas de ruido. Este espacio debe ser tranquilo, cómodo y asociado a experiencias positivas previas.

  • Ruido blanco o música calmante: puede ayudar a cubrir o atenuar los sonidos externos.

  • Productos de apoyo: Algunos tutores, bajo orientación profesional, consideran el uso de productos formulados para el bienestar emocional, como parte de un abordaje complementario.

  • Evita reforzar el miedo: Evita castigos o reacciones exageradas durante el episodio.  Tampoco es recomendable sobreestimular o reforzar conductas de miedo de forma involuntaria. Mantener una conducta tranquila y predecible ayuda a no intensificar la respuesta emocional del perro.

Ansiedad por separación

Muchos perros desarrollan un lazo emocional estrecho con sus tutores, lo cual es una muestra de su naturaleza social. Sin embargo, este apego  se vuelve excesivamente dependiente y el perro no ha desarrollado habilidades para permanecer solo, pueden presentarse respuestas emocionales compatibles con la ansiedad por separación. Esta forma de ansiedad no es un simple “mal comportamiento”, sino una respuesta emocional ante la ausencia de su figura de apego. Suele manifestarse cuando el perro queda solo o anticipa la salida del tutor.

Los signos conductuales incluyen:


  • Ladridos o aullidos excesivos poco después de la salida del tutor.

  • Conductas destructivas como morder muebles, zapatos u otros objetos

  • Intentos de escape o rascado persistente de puertas y ventanas

  • Micciones y defecaciones dentro de casa, incluso si ya están entrenados


Estos comportamientos reflejan malestar emocional y activación de mecanismos de estrés, más que actos de “rebeldía” o desobediencia.

Estrategias para manejo y apoyo:


  • Práctica de ausencias cortas y graduales: Acostumbrar al perro a periodos cortos de separación, incrementándolos de forma paulatina, puede ayudar a que desarrolle mayor tolerancia


  • Asociación positiva: Ofrecer juguetes de enriquecimiento o actividades que mantengan al perro ocupado durante la salida del tutor puede contribuir a generar una experiencia más neutra o positiva.


  • Despedidas y regresos neutros: Evitar rituales prolongados o emotivos al salir y al volver ayuda a reducir la carga emocional asociada a estos momentos.


  • Rutinas estables: Horarios consistentes de alimentación, paseo y descanso disminuyen la incertidumbre y favorecen una sensación de mayor control del entorno.

Ansiedad generalizada


La ansiedad generalizada se caracteriza por un estado persistente de alerta, inquietud o incomodidad, que puede presentarse incluso en ausencia de un estímulo externo claramente identificable.

Suele ser más compleja de identificar, ya que el perro parece estar inquieto o tenso durante gran parte del día.


Entre los factores que pueden contribuir a este tipo de ansiedad se incluyen:

  • Cambios frecuentes en el entorno o la rutina diaria.

  • Socialización insuficiente o inadecuada.

  • Experiencias negativas previas o exposición prolongada a entornos percibidos como inseguros

  • Estimulación inadecuada, ya sea por exceso de estímulos o por carencia de actividad física y mental

Los perros con ansiedad generalizada pueden manifestar una combinación de signos conductuales, como hiperactividad, hipervigilancia, vocalizaciones frecuentes, dificultad para relajarse o conductas repetitivas.


Ansiedad situacional o miedos más comunes en perros que pueden generar estrés

Algunos perros desarrollan miedos específicos hacia ciertos entornos, personas, objetos o situaciones. Cuando estos miedos se presentan, pueden desencadenar respuestas de estrés o ansiedad situacional, especialmente si el perro percibe el estímulo como impredecible o difícil de controlar.

Estos temores pueden originarse por experiencias negativas previas, socialización insuficiente durante etapas tempranas del desarrollo, o por una mayor sensibilidad individual frente a estímulos novedosos. No todos los perros responden igual.

Entre los miedos situacionales más comunes se encuentran:

  • Visitas al médico veterinario

  • Objetos inusuales o ruidosos, como aspiradoras, paraguas, escobas o cajas

  • Niños pequeños, debido a sus movimientos bruscos, contacto impredecible o ruidos inesperados

  • Olores nuevos o intensos, que pueden ser abrumadores para su olfato sensible

  • Estancias en lugares desconocidos como: viajes, hoteles o casas ajenas

Cuando el perro se enfrenta a estos estímulos, pueden observarse signos conductuales como: temblores, negativa a caminar, rigidez corporal, jadeos sin causa térmica, conductas de evitación, vocalizaciones o intentos de escape. 

 ¿Cómo abordarlos de forma respetuosa y efectiva?

Debe basarse en el respeto al ritmo individual del perro, evitando la confrontación forzada y priorizando experiencias seguras.

  • Exposición gradual: Introduce de forma controlada y progresiva el estímulo que genera miedo. La exposición debe ser breve y ajustada al nivel de tolerancia del perro, acompañándolo de experiencias positivas como caricias o premios.

  • Refuerzo de estados de calma: Reconocer y reforzar los momentos en los que el perro se mantiene tranquilo frente al estímulo puede favorecer asociaciones más positivas. Esto puede realizarse mediante recompensas, contacto calmado o actividades que resulten agradables para el perro.

  • Respeto a sus límites: Nunca lo obligues a enfrentarse a aquello que teme. Dale espacio, tiempo, seguridad y opciones de retirada para que pueda adaptarse a su ritmo.

La paciencia, la empatía y la consistencia son claves para ayudar a tu perro a superar miedos cotidianos sin generar mayor estrés o frustración.


Ansiedad por frustración

Este tipo de ansiedad ocurre cuando el perro no puede acceder a algo que desea intensamente. Puede tratarse de un estímulo visual, físico o social, como:

  • No poder salir a pasear cuando está muy emocionado

  • Querer alcanzar un juguete u objeto fuera de su alcance

  • No poder interactuar con otro perro o persona que ve desde lejos

En estos casos, el perro puede presentar ladridos intensos, saltos repetitivos, llanto o incluso conductas compulsivas como girar sobre sí mismo o morder objetos cercanos. Esta ansiedad está relacionada con la tolerancia a la frustración y el autocontrol, habilidades que pueden entrenarse gradualmente con refuerzo positivo y rutinas estructuradas.

 Cuidados y rutinas esenciales para perros con estrés y ansiedad

Ansiedad y estrés en perros

Cuando un perro presenta estrés recurrente o ansiedad  en determinados momentos, es fundamental implementar rutinas y cuidados constantes que contribuyan a generar un entorno emocionalmente estable.


Además, el vínculo humano-perro juega un papel clave: La presencia de un tutor atento, con una actitud calmada, paciente y coherente, favorece una sensación de seguridad que ayuda al perro a adaptarse mejor a situaciones nuevas o desafiantes. La consistencia en las interacciones y en las reglas del hogar es tan importante como el afecto.


En este proceso, también pueden incorporarse herramientas complementarias como juguetes interactivos, enriquecimiento ambiental, actividades relajantes o suplementos funcionales que apoyen una respuesta emocional equilibrada.


Ante miedos intensos o persistentes, se recomienda la orientación de un médico veterinario con experiencia en comportamiento animal.


Más sobre el tema: Cómo quitar el estrés a un perro

Rutinas calmantes: crea un ambiente de tranquilidad


El entorno y las rutinas diarias influyen en el estado emocional de tu perro. Implementar hábitos calmantes contribuye a generar una sensación de control y seguridad, elementos clave para apoyar el manejo del estrés y la ansiedad puede ser clave para reducir la ansiedad.


  • Paseos conscientes: caminar sin prisas, permitirle olfatear y explorar su entorno, favorece conductas naturales de regulación emocional y estimulación mental, más allá del ejercicio físico.

  • Contacto físico tranquilo: Las caricias suaves o masajes realizados en momentos de calma pueden contribuir a una respuesta fisiológica más relajada, siempre respetando la tolerancia y preferencias individuales del perro.

  • Horarios estables: Mantener rutinas consistentes de alimentación, paseo, juego,  descanso, etc puede ayudar a  reducir la incertidumbre y facilitar la adaptación del perro a su entorno diario.

  • Ambiente tranquilo en casa: evita gritos, música a volumen elevado o tensiones constantes.

Pequeños ajustes en la rutina pueden marcar una gran diferencia.



Actividad física y enriquecimiento mental


El ejercicio físico y la estimulación mental son componentes fundamentales dentro del manejo del estrés y la ansiedad en perros. Un nivel adecuado de ejercicio, adaptado a la edad, raza y condición individual, contribuye a canalizar la energía y  favorecer un estado emocional más equilibrado.

Además del ejercicio físico, el enriquecimiento mental permite al perro expresar conductas naturales, mantener su cerebro activo y reducir la acumulación de tensión asociada al aburrimiento o la falta de estímulos.

Algunas ideas para integrar a su rutina:

  • Paseos largos y olfativos

  • Juegos de buscar y traer

  • Juguetes interactivos

  • Sesiones de entrenamiento con refuerzos positivos


El enriquecimiento no solo entretiene: también estimula el cerebro y ayuda a liberar neurotransmisores relacionados con estados de satisfacción y motivación.


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Relajantes naturales y productos de apoyo: aliados del bienestar emocional

Dentro de un enfoque integral para apoyar a los perros que lidian con estrés o ansiedad, los ingredientes naturales pueden ser herramientas complementarias. Algunas compuestos como la valeriana, la pasiflora, la ashwagandha, o la L-teanina pueden utilizarse por su capacidad de integrarse de manera segura en rutinas de bienestar, sin efectos sedantes.


Conoce más sobre el tema: Relajantes para perros y ¿Qué relajantes se le puede dar a un perro?


Además de los relajantes naturales, existen herramientas prácticas de enriquecimiento como las Lick Mats (tapetes para lamer), que aprovechan el comportamiento natural del lamido para generar una sensación de calma.


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En Dogelthy, desarrollamos un suplemento relajante natural con una mezcla funcional de ingredientes como la pasiflora, la valeriana y la L-teanina, diseñado para integrarse fácilmente a su dieta diaria como un apoyo adicional dentro de un plan de cuidado emocional constante , estructurado sin atribuirle efectos terapéuticos ni sustituir otras estrategias de manejo.


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¿Cuándo consultar a un veterinario o etólogo canino?


Si bien muchas conductas asociadas al estrés o la ansiedad pueden apoyarse mediante ajustes en la rutina, manejo del entorno y estrategias nutricionales complementarias, existen situaciones en las que la intervención profesional es necesaria y recomendable:


  • Cambios marcados o repentinos en el comportamiento, sin causa aparente

  • Aislamiento excesivo o disminución notable de la interacción social

  • Pérdida de apetito prolongada

  • Reacciones agresivas



El médico veterinario especialistas en comportamiento, podrá ayudarte a diseñar un plan de manejo personalizado, considerando la historia, raza y entorno de tu perro.


La ansiedad en perros es una condición real, compleja y multifactorial. Pero también puede manejarse con paciencia, conocimiento y acciones cotidianas enfocadas al bienestar.


En Dogelthy te acompañamos con productos funcionales y recomendaciones para que juntos puedan disfrutar de una vida más tranquila, feliz y consciente.


Preguntas Frecuentes

1. ¿Qué es el suplemento Calming Powder y cómo se administra?


Calming Powder de Dogelthy es un suplemento alimenticio en polvo formulado con ingredientes naturales como valeriana, pasiflora, ashwagandha y L-teanina. Está formulado para integrarse fácilmente a su alimentación diaria. Puedes espolvorearlo sobre las croquetas, dieta casera o alimento húmedo, según la dosis recomendada por el peso de tu perro.

2. ¿El Calming Powder sedará a mi perro?


No. Calming Powder no contiene fármacos ni sustancias con efecto sedante. Su fórmula está pensada para ser un apoyo nutricional que acompañe situaciones de agitación o sensibilidad, sin provocar somnolencia ni alterar el estado normal de alerta, actividad o  comportamiento natural del perro.

3. ¿Qué beneficios ofrece el uso de Lick Mats en perros con ansiedad?


Los Lick Mats favorecen una actividad repetitiva, controlada y natural. Al extender alimentos sobre el tapete (como peanut pill wrap, yogurt sin azúcar o comida húmeda), el perro enfoca su atención en lamer, lo que puede apoyar la canalización de la energía y la autorregulación emocional como parte de un manejo integral. 


4. ¿Puedo combinar el uso de Calming Powder y Lick Mats?


Sí. De hecho, pueden complementarse muy bien. Puedes preparar un snack relajante mezclando la porción correspondiente del Calming Powder con un alimento seguro y untarlo sobre el Lick Mat, siempre respetando las cantidades recomendadas.

Es importante recordar que tanto los suplementos como las herramientas de enriquecimiento no sustituyen la valoración veterinaria ni el manejo conductual, y deben considerarse como apoyos dentro de un plan estructurado y supervisado.





Revisado por:

MVZ Paloma Paredes

Médico Veterinario Zootecnista.


La información de este artículo ha sido revisada por un profesional veterinario para garantizar su precisión y validez científica. En Dogelthy creemos en la importancia de brindar contenido confiable sobre salud canina.



Referencias bibliográficas


Blackwell, E. J., Bradshaw, J. W. S., & Casey, R. A. (2006). Fear responses to noises in domestic dogs: Prevalence, risk factors and co-occurrence with other fear-related behavior. Applied Animal Behaviour Science, 95(1–2), 35–48. Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S016815911200367X




Sherman, B. L., & Mills, D. S. (2008). Canine anxieties and phobias: An update on separation anxiety and noise aversion. Veterinary Clinics of North America: Small Animal Practice, 38(5), 1081–1106.* Recuperado de: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0195561608001125


Overall, K. L., & Dunham, A. E. (2002). Clinical features and outcome in dogs and cats with obsessive‑compulsive disorder: 126 cases (1989–2000). Journal of the American Veterinary Medical Association, 221(10), 1445–1452. Recuperado de: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12458615/ 



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